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Mapa a color de Europa, 1700. Nicolás de Fer

225,00€
168,75€

Dimensiones 433x290mm
Dimensiones del grabado 363x245mm

Descripción del artículo

Mapa grabado en placa de cobre, a color, del cartógrafo y geógrafo francés Nicolás De Fer, titulado "L' Europe Suivan les Nouvelles Observations de M. de l'Academie Royales de Sciences par ...." ,editado en Paris, en el año 1700.

Se trata de una  bella y detallada cartografía  a color que muestra Europa, con la división territorial de los estados que componían el continente en la época, junto a sus principales núcleos de población y sus principales accidentes geográficos. 

En su esquina superior izquierda posee una sencilla cartela barroca en cuyo interior se pueden leer datos relativos al grabado (título, lugar y fecha de edición,..) y conocer la escala de medidas utilizada en su elaboración y en el lado opuesto una dedicatoria.

Se encuentra en buen estado de conservación, teniendo en cuenta su antigüedad, con fuerte y oscura impresión, vivos colores originales, papel verjurado y amplios márgenes, con pequeña pérdida de papel en la esquina superior-derecho.(Ver fotografías).

Nicolás de Fer, 1646-1720. Uno de los cartógrafos franceses más prolífico e influyente de finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, fue Nicolás de Fer (1646-1720), hijo menor del editor y comerciante de mapas y estampas, Antoine de Fer. Comenzó su carrera como aprendiz del grabador Louis Spirinx y más tarde se incorporó a la empresa familiar donde pronto destacó en la producción de mapas de la actualidad: sobre las nuevas conquistas de Luis XIV o los viajes y descubrimientos de nuevos territorios. En 1687 se hizo cargo del negocio editorial que había sido continuado por su madre tras la muerte de su padre en 1673. La empresa alcanzó un gran impulso, sobre todo a partir de 1690, cuando recibió el apoyo oficial del Delfín de Francia, firmando sus mapas como "Nicolas de Fer geographe du Dauphin". En los siguientes años su carrera fue imparable convirtiéndose sucesivamente en el geógrafo oficial del Rey de España, Felipe V y, tras la muerte del Delfín en 1711, geógrafo oficial de los reyes franceses. Con ese apoyo real, sus mapas inevitablemente se convirtieron en portavoces de la propaganda borbónica, haciendo suyo el expansionismo político y territorial del Rey Sol.